PAPEL DE LA ANGIOPOYETINA LIKE-4 EN LA DISFUNCIÓN DE LA MIOFIBRILLA CARDIACA DETERMINADO POR STRAIN

PAPEL DE LA ANGIOPOYETINA LIKE-4 EN LA DISFUNCIÓN DE LA MIOFIBRILLA CARDIACA DETERMINADO POR STRAIN EN PACIENTES CON ESTEATOSIS HEPÁTICA.


HIRAM VELA VIZCAÍNO


Introducción:


El hígado graso no alcohólico (NAFLD) representa un espectro de enfermedad que involucra en primera instancia el depósito de tejido adiposo en el hígado y sus posteriores manifestaciones como hepatitis, fibrosis, cirrosis y su forma más temida que es el desarrollo de carcinoma hepatocelular (CHC). La definición engloba los términos: esteatohepatitis no alcohólica (NASH, por sus siglas en inglés). CITA

Dada su gran relación con la enfermedad cardiovascular, esta última representa la principal causa de muerte en los distintos escenarios de la enfermedad, un grupo en riesgo es la población asiática, donde se tienen datos que respaldan el mayor número de casos independiente de variables como género e índice de masas corporal. CITA

En un meta – análisis realizado en Department of Gastroenterology, The Fifth People’s Hospital of Chengdu, Chengdu, China, en el cual se incluyeron 798´259 pacientes, de los cuales se reportaron 24´188 pacientes durante su seguimiento, se reportó con significancia estadística importante (p = 0.03) la asociación de muerte relacionada con enfermedad cardiovascular y sus complicaciones, en comparación con otras variables, de ahí la importancia de su detección y seguimiento. CITA

La proteína angiopoyetina like – 4, igual conocida como molécula relacionada a PPAR – Ɣ (receptor de activación y proliferación del peroxisoma) juega un rol importante en el metabolismo de los lípidos, que en sus estudios iniciales se relacionaba con desarrollo de dislipidemia y cuyos niveles elevados se ha encontrado en relación con desarrollo de HGNA y complicaciones graves (1, 2).

Por tanto, la correcta evaluación y detección temprana de la enfermedad cardiovascular es indispensable para el seguimiento, prevención y tratamiento del paciente con HGNA, en los últimos años, las estrategias de detección temprana de la enfermedad cardiovascular han incrementado, la detección del grosor del tejido adiposo pericárdico, así como el análisis de la deformación miocárdica (especialmente con strain longitudinal) han ido incrementado las herramientas para la evaluación de la enfermedad cardiovascular asintomática o subclínica, especialmente en el contexto de disfunción diastólica, que se ha estudiado ampliamente como un estadio importante de disfunción miocárdica y cuyo tratamiento es todavía controvertido (3)


Antecedente:


A nivel mundial, dados los cambios en régimen alimenticio encontramos una mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad, y su asociación con estados inflamatorios crónicos, así como diabetes mellitus 2 y dislipidemia; vuelvan a la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD por sus siglas en ingles), la enfermedad hepática crónica más frecuente en todos los grupos de edad de todo el mundo, representando un problema clínico grave y creciente en los países de occidente. CITA

Anatómica e histopatológicamente se describe a NAFLD como la infiltración grasa de los hepatocitos en presencia de consumo menor de 30 gr de alcohol por día para los hombres y menos de 20 gr por día para mujeres sin evidencia de otra causa de enfermedad hepática. La esteatohepatitis no alcohólica (NASH, por sus siglas en inglés) es una enfermedad lentamente progresiva que representa la forma más extrema de NAFLD (es decir, el componente inflamatorio además de la esteatosis), que con lleva a mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que la simple esteatosis (3). La NAFLD es un factor de riesgo para anomalías subclínicas tempranas en la estructura y función cardiaca, incluido mayor riesgo de enfermedad arterial coronaria, disfunción e hipertrofia ventricular izquierda, insuficiencia cardiaca, enfermedad cardiaca valvular y arritmias. Hoy en día se considera como la manifestación hepática del síndrome metabólico, haciendo que los individuos afectados sean susceptibles a la ateroesclerosis temprana. Se ha encontrado una variedad de mediadores inflamatorios, coagulantes y fibrogénicos en esta afección que podrían tener un rol determinante en la fisiopatología de las complicaciones cardiovasculares (4).

El diagnóstico definitivo de la enfermedad exige la determinación mediante biopsia hepática que muestra esteatosis en al menos el 5% de los hepatocitos o la confirmación de estudio de imagen; con exclusión de enfermedad hepática de otra etiología; e incluida enfermedad hepática inducida por alcohol (historia de consumo superior a 20 g/día), enfermedad inducida por fármacos, hepatitis autoinmune o viral, así como enfermedad hepática colestásica o metabólica/genética (1


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